Fireground se suma a Rebelskin Records en un homenaje al vinilo y al hardware

El dúo napolitano reivindica el valor del formato físico y de la producción basada en hardware con motivo de su participación en el próximo Various Artists de Rebelskin
Durante la última década, Fireground se ha consolidado como una de las propuestas más sólidas y singulares del techno europeo. Formado por el dúo napolitano afincado en Berlín, su sonido transita entre la intensidad más cruda de la pista de baile y una dimensión más profunda y matizada, donde cada elemento está cuidadosamente trabajado para ir más allá de la funcionalidad del club y recompensar una escucha atenta con el paso del tiempo.

Su trayectoria ha estado estrechamente ligada a sellos de referencia como Tresor Records, así como a una filosofía de producción basada en el hardware, la experimentación y una búsqueda constante del detalle sonoro. Lejos de seguir tendencias pasajeras, Fireground ha desarrollado un lenguaje musical propio en el que el ritmo se entiende como materia, el sonido como espacio y la repetición como una herramienta de exploración.
Ahora, el dúo forma parte del nuevo Various Artists de Rebelskin, un proyecto cuidadosamente comisariado que reúne a una cuidada selección de artistas y apuesta por el vinilo como formato de publicación. El lanzamiento verá la luz el próximo 31 de julio, poniendo de relieve, más allá de una simple recopilación, el papel fundamental que siguen desempeñando los sellos independientes como espacios de identidad, comunidad y desarrollo cultural dentro de la escena de la música electrónica underground.
Con motivo de este lanzamiento, Basspirit Magazine habló con Fireground sobre su evolución artística, la influencia de Berlín y Nápoles en su música, el papel del hardware en su proceso creativo, la vigencia del vinilo en 2026 y las razones por las que la exploración sigue siendo el motor que impulsa todo lo que crean.
1. Fireground siempre ha destacado por un enfoque del techno muy físico y detallista. ¿Cómo describiríais vuestra evolución artística hasta el momento actual?
Nuestra evolución artística comenzó mucho antes de Fireground, desde el momento en que empezamos a hacer música juntos. Nunca hemos dejado de escuchar, estudiar y experimentar con nuevas técnicas, por lo que el proyecto siempre ha permanecido en constante movimiento.

Lo que más ha cambiado en los últimos años es nuestra experiencia directa en el club. Después de actuar en directo de forma constante en espacios y situaciones muy diferentes, ahora entendemos mucho mejor cómo el sonido, el ritmo y el detalle se traducen físicamente dentro de una sala. Esa experiencia ha pasado a formar parte de nuestra forma de producir. Ya no imaginamos simplemente cómo podría funcionar la música; lo hemos experimentado frente a públicos muy distintos y a través de diferentes sistemas de sonido.
Al mismo tiempo, nunca queremos que la experiencia se convierta en una fórmula. La evolución tiene que continuar.
2. Vuestra música suele moverse entre la funcionalidad para el club y una experiencia de escucha más profunda. ¿Es algo que buscáis conscientemente durante el proceso creativo?
Nos alegra que la música se perciba de esa manera, pero no es algo que calculemos por completo.
Nuestra música no siempre es funcional en el sentido convencional para un DJ. Algunos temas claramente lo son y, por supuesto, siempre es gratificante escuchar a otro artista pinchar nuestra música, pero la funcionalidad nunca es el único punto de partida.
Nuestro principal objetivo es dar forma a la música de acuerdo con lo que sentimos que es correcto para nosotros, sin eliminar los detalles, las armonías o los cambios que le dan personalidad simplemente para hacerla más fácil de pinchar. Quizá esa tensión sea precisamente lo que permite que los temas funcionen físicamente en un club y, al mismo tiempo, revelen algo más con escuchas repetidas.
También estamos trabajando en mucha música que no está pensada para el club y que formará parte de nuestros futuros LPs.
3. Después de vivir y trabajar durante años en Berlín, ¿qué aspectos de la ciudad siguen inspirándoos como artistas?
Berlín ha cambiado mucho, pero todavía hay pequeños detalles de la vida cotidiana y algo en la energía general de la ciudad que continúa siendo inspirador.
Aquí sigue habiendo muchas personas profundamente comprometidas con la música, el sonido y la cultura. Al mismo tiempo, la ciudad está ahora extremadamente saturada. Hay una cantidad interminable de música, eventos, información e influencias estéticas a tu alrededor.
Por esa razón, vivir hoy en Berlín también te enseña la importancia de saber seleccionar. La inspiración está en todas partes, pero tienes que decidir cuidadosamente qué merece entrar en tu mundo y qué no es más que ruido.
4. Formáis parte del próximo Various Artists de Rebelskin. ¿Cómo surgió vuestra relación con el sello y qué os atrajo del proyecto?
Conocemos personalmente a DAST y, cuando nos propuso participar en la recopilación, nos hizo muy felices formar parte de ella.
También había algo especialmente significativo en contribuir a un proyecto conectado con nuestra ciudad natal. Llevamos muchos años viviendo en Berlín, pero Nápoles sigue formando parte de nuestra base tanto musical como personal. Apoyar un proyecto independiente nacido en el mismo lugar nos pareció algo completamente natural.
5. ¿Qué podéis contarnos sobre el tema que habéis aportado al VA? ¿Había una idea o intención concreta detrás de su creación?
El tema fue creado durante el invierno, como parte de las mismas sesiones con hardware en las que produjimos nuestro último EP para Tresor, Refreshing Part 2. Para nosotros sigue estando vinculado a ese momento concreto.
Durante esas sesiones nos encontramos explorando una energía más introspectiva. El tema mantiene una fuerte presencia rítmica y física, pero aborda esa energía desde una perspectiva ligeramente más profunda e introspectiva.
Originalmente no fue compuesto específicamente para la recopilación, pero cuando Rebelskin lo seleccionó, la conexión resultó completamente natural.
6. ¿En qué cambia vuestro enfoque al trabajar en un Various Artists en comparación con un EP propio?
El nivel de trabajo y atención no cambia. Dedicamos la misma energía a cada tema que decidimos terminar y publicar, independientemente de si aparece en una recopilación o en uno de nuestros propios EPs.
La principal diferencia llega después. En un EP propio somos responsables de crear toda la arquitectura del lanzamiento: elegir qué temas pertenecen al proyecto, decidir su orden y dar forma al recorrido de la energía a lo largo del disco.
En un Various Artists, creamos la mejor pieza posible y después confiamos en que el sello la sitúe dentro de una narrativa curatorial más amplia.
7. Este proyecto se publicará en vinilo. ¿Qué importancia sigue teniendo para vosotros el formato físico en 2026?
Sigue siendo extremadamente importante para nosotros. En primer lugar, porque nosotros mismos somos coleccionistas de discos y entendemos el valor de elegir un objeto, llevarlo a casa y permitir que pase a formar parte de una biblioteca musical personal.

El vinilo exige de forma natural una mayor atención. No puedes conservarlo todo, por lo que te vuelves más selectivo con lo que compras y con aquello que merece ocupar un lugar físico en tu vida. Además, una vez que lo tienes, es mucho más probable que escuches el lanzamiento completo en lugar de tratar una sola pista como otro archivo digital cualquiera.
También sigue siendo un formato económicamente importante para productores y sellos independientes. El streaming ha creado un entorno en el que la música grabada genera muy pocos ingresos directos para los artistas, y muchos sellos tienen dificultades para ofrecer regalías significativas. Un lanzamiento en vinilo bien gestionado todavía puede generar un valor real alrededor de la música y permitir que el artista participe de forma tangible en ese valor.
8. Como artistas y también como oyentes, ¿qué aporta el vinilo a la experiencia musical que seguís considerando imposible de reproducir en otros formatos?
Cuando posees un disco, la música existe físicamente dentro de tu espacio. Se convierte en parte de tu biblioteca, de tus recuerdos y de tu entorno cotidiano.
Comprar un disco también cambia la atención que prestas a la música. Normalmente reflexionas mucho más antes de elegirlo.
Un archivo digital puede reproducir el sonido, pero no puede reproducir toda la relación que estableces con él. Imagina regalarle un disco a alguien y luego imagina enviarle un archivo digital. La información musical puede ser similar, pero el significado emocional del gesto es completamente diferente.
La portada, el peso del disco, el envejecimiento de la funda e incluso las marcas que aparecen con el uso pasan a formar parte de la vida de esa música. Esa sensación de presencia sigue siendo imposible de reproducir completamente en un formato digital.
9. Los sellos independientes siguen desempeñando un papel fundamental dentro de la cultura electrónica underground. ¿Qué valor encontráis hoy en proyectos curatoriales como Rebelskin?
Los sellos independientes siguen siendo esenciales porque pueden crear conexiones culturales que de otro modo no existirían.
Existen muchos sellos consolidados que operan desde ciudades europeas con infraestructuras de música electrónica fuertes y estables. Un proyecto como Rebelskin es importante porque demuestra que una curaduría significativa no tiene por qué surgir únicamente de los centros habituales.
Para nosotros, la conexión con Nápoles hace que esto sea especialmente significativo. La ciudad posee una enorme energía musical, historia y personalidad, pero su escena electrónica no siempre ha contado con el mismo apoyo estructural que ciudades como Berlín, Londres o Ámsterdam.
Un sello puede ayudar a transformar artistas individuales y lanzamientos aislados en un movimiento cultural visible. Eso es mucho más valioso que simplemente poner música en circulación.
10. El trabajo con herramientas físicas suele cambiar la relación entre el artista y el ritmo. ¿Cómo influye el hardware en vuestra forma de pensar y estructurar la música?
Depende mucho de la máquina, porque cada instrumento genera una forma distinta de pensar.
A menudo trabajamos con equipos antiguos que ofrecen mucha menos flexibilidad que el software moderno. Puede haber menos pistas, menos posibilidades de modulación y menos formas de corregir una decisión posteriormente.
Esas limitaciones hacen que cada elección sea mucho más deliberada. Escuchas con más atención antes de cambiar algo porque no existe un historial infinito de ediciones, ni recuperación instantánea y, en ocasiones, ni siquiera un botón para deshacer.
El hardware también fomenta la interacción en lugar de la simple observación. El ritmo se convierte en algo que tocas, empujas, silencias y transformas en tiempo real. Esa relación física influye profundamente tanto en la estructura de nuestras producciones como en nuestras actuaciones en directo.


